Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2008.
03/06/2008
La neura de “Ser vieja”
Jo tía, ¡qué vieja soy! He cumplido…
Según lo que siga, la neura tiene un contenido relativamente diferente:
…menos de 18 = esta gente no tiene ni idea de lo que es ser vieja. Elementos como estos son los que le dicen “señora, ¿me puede decir la hora?” a cualquiera que no lleve deportivas y chándal del colegio. A estos hay que dinamizarlos para curtirlos en relaciones intergeneracionales.
…18 = “Qué rollo tener una edad en la que ya es legal (casi) todo lo que antes hacía de forma clandestina”. Sin comentarios.
…Entre 19 y 25 = es una extensión de la neura anterior en la que, si además has salido de fiesta desde los 14 o 15, empiezas a darte cuenta de que, o cambias de sitios, o cuando entres a tus baretos favoritos tendrás que resignarte a aumentar en varios puntos la media de edad. Lo bueno (o no) es que, si hay una redada, serás casi la única en no tener que salir corriendo. Como podréis bien pensar, el encanto de descubrir nuevos bares para sustituir los que la policía ha cerrado por incumplimiento de edad mínima está desapareciendo con las ordenanzas cívicas (que conste que yo era de las que reciclaba cuando hacía botellón).
..de los 26 a la mediana edad (que no edad media) = aquí la neura va básicamente por el síndrome “dios mío, mis amigas de toda la vida tienen pareja de larga duración o se están casando” o el síndrome “mis colegas están pariendo críos como locas”. En ambos casos, la pregunta que se hace la neurótica es: “¿me tiño las canas y me apunto a Meetic?” Llevan toda la vida vendiéndonos la moto de la juventud eterna, pero al mismo tiempo nos meten caña para adaptarnos a los espacios de relación social para parejas con niños, antes del final de la fertilidad. Y a nosotras, incluso más caña.
…de la mediana edad hasta el final = a través de testimonios cercanos, yo diría que la neura es básicamente mirar cuánta gente de tu generación ha muerto.
Conclusión: la última neura realmente justificada es la última, y puesto que no se puede evitar… ¡disfrutemos!
Laus
26/06/2008
El fenómeno

SAWYER vs JACK
Y aquí la eterna pregunta… Por qué nos gustan los malos malotes?
No sé si estáis enganchadas a Lost, pero yo sí. No sé si sabéis quién son Jack y Sawyer, personajes principales de la serie, pero os lo voy a explicar (al menos lo que yo se´, hasta la segunda temporada).
Jack es un cirujano con una carrera por delante. Tendrá unos treinta y cinco (te la inco, lo siento, no me he podido contener). Es guapo, sensible, educado, simpático, líder, comprensivo, empático, deportista, sincero, leal, gracioso,… Vamos, casi perfecto. Aunque a veces le salen algunos defectillos como que le gusta demasiado mandar, ser el líder, creer que tiene la razón o alguna cosilla más.
Sawyer es timador de profesión. Se la ha pegado hasta a su propia novia, con la que salió seis meses para luego pegarle el palo. Es egoísta, maleducado, incomprensivo, irracional, violento, aguafiestas, ha matado a personas inocentes,… Y sí, está como un tren. Cuando era un niño, su padrastro maltrataba a su madre hasta que un día la mató estando Sawyer presente. Hasta entonces Sawyer sólo vive para vengarse pagándole con la misma moneda. A veces, y sólo a veces, de hecho tan pocas veces que sólo me caben en los dedos de una mano, Sawyer tiene algún detalle bueno… Aunque la verdad es que ahora no se me ocurre ninguno.
Hasta aquí todo en orden. Pero, ¿os podéis creer, queridas perracas, que muchas chicas me dicen que les gusta Sawyer y que Jack es demasiado perfecto? O sea, que Jack es una monada, pero cuando manda a las demás personas de la isla o se hace el líder nos da una rabia que te mueres y no nos gusta. Sawyer, en cambio, es un cabrón, pero oh, pobre, tuvo una infancia terrible. Y cuando tiene un pequeño detalle nos enamora.
Consciente de la problemática “nos gustan los canallas”, he intentado por todos los medios que me guste Jack y no Sawyer. Puedo decir que lo estoy consiguiendo, aunque a veces me dé un poquiito de rabia cosas que hace Jack y me dé un poquito de morbo cosas que hace Sawyer. Creéis que es posible cambiarlo, queridas perrakas?
Mi interpretación feminista de este fenómeno es la siguiente (menos mal que estamos entre amigas, que si no igual me cuelgan…)
A las mujeres se nos ha educado, en general, al estilo “Cenicienta”, lo que supone, entre otras cosas, que la vida es un gran baile donde hay que ir (guapas y monas) a que el príncipe te elija. Capacidad de decisión nosotras? Ni de coña. Siempre esforzándonos por que nos elijan y no por elegir, de manera que cuando las cosas se ponen demasiado fáciles (chicos buenos y comprensivos que nos quieren) y no nos tenemos que esforzar demasiado por que nos elijan ya no mola. Lo que mola es tener que esforzarse, pillar al tío más chungo y hacerlo cambiar al más puro estilo “madre que educa a su hijo”. Y cuando vemos un mínimo de cambio nos encanta y nos enamora. Aunque el tío sea un capullo.
No, queridas perracas, no somos gilipollas ni masoquistas. Simplemente nos han educado “asín” y hay que ser un poco críticas, ¿no? Ayer por la tarde estuve escuchando el cuento de la Cenicienta con mi primo Abel (6), y me hizo reflexionar…
Se abre el turno de palabra.
Sans

